
Con la finalidad de identificar taxonomías sugeridas para la elaboración de capacidades del hacer, saber y ser convivir, se tomarán las siguientes tres como referencia:
La Taxonomía de Dave
Se enfoca principalmente en tres dominios: cognitivo, psicomotor y afectivo. La Taxonomía de Dave aborda los aspectos procedimentales y las habilidades motoras en el dominio psicomotor.
Aunque es menos detallada en este aspecto que la Taxonomía de Bloom, puede ayudar a las personas educadoras a comprender y enseñar habilidades prácticas y procedimientos. En el dominio psicomotor de la Taxonomía de Dave, los niveles de habilidad se organizan de la siguiente manera:
Imitación
En este nivel, las personas estudiantes son capaces de realizar una habilidad o procedimiento observando a alguien más, pero pueden no entender completamente la lógica o el razonamiento detrás de la acción. La imitación es un primer paso en la adquisición de habilidades motoras.
Manipulación
El estudiantado en este nivel tiene la capacidad de realizar una habilidad o procedimiento con cierta competencia y puede demostrar una comprensión básica de cómo y por qué se realiza. La manipulación implica un mayor grado de control y comprensión que la simple imitación.
Precisión
En este nivel, los(as) estudiantes pueden realizar una habilidad o procedimiento de manera precisa, con poco margen de error. También tienen una comprensión más profunda de la lógica y el razonamiento detrás de la acción.
Articulación
La articulación se refiere a la capacidad del estudiantado, para realizar una habilidad o procedimiento de manera fluida y coordinada. En este nivel, pueden adaptar y ajustar la acción según sea necesario.
Naturalización
En el nivel más alto de la Taxonomía de Dave para el dominio psicomotor, las personas estudiantes han internalizado completamente la habilidad o el procedimiento. Pueden realizarlo de manera natural, sin esfuerzo y adaptarse a situaciones variables.
La Taxonomía de Bloom
La Taxonomía de Bloom es un marco educativo desarrollado por Benjamin Bloom y sus colaboradores(as), en la década de 1950. Esta taxonomía se utiliza para clasificar los objetivos educativos y las metas de aprendizaje en diferentes niveles de complejidad cognitiva.
El propósito principal de la Taxonomía de Bloom es proporcionar una estructura jerárquica que ayude a las personas educadoras a diseñar, evaluar y medir el aprendizaje de los(as) estudiantes de manera más efectiva.
La Taxonomía de Bloom se divide en seis niveles de cognición, los cuales van desde los niveles más bajos de pensamiento hasta los niveles más altos:
Conocimiento (Knowledge)
En este nivel, se espera que las personas estudiantes recuerden información básica, hechos y conceptos.
Comprensión (Comprehension)
Aquí, los(as) estudiantes deben demostrar su comprensión de la información al interpretar, explicar o resumir conceptos y hechos.
Aplicación (Application)
En este nivel, el estudiantado aplica lo que ha aprendido, para resolver problemas, tomar decisiones y realizar tareas específicas.
Análisis (Analysis)
Las personas estudiantes descomponen la información en partes más pequeñas y examinan las relaciones entre ellas. Pueden identificar patrones, tendencias y conexiones.
Síntesis (Synthesis)
En este nivel, los(as) estudiantes pueden combinar información de diversas fuentes, generar ideas nuevas y crear soluciones originales.
Evaluación (Evaluation)
En el nivel más alto de la taxonomía, el estudiantado evalúa la información, argumenta, toma decisiones basadas en criterios y defiende sus opiniones.
La Taxonomía de Bloom es útil para las personas educadoras porque les proporciona un marco claro para diseñar objetivos de aprendizaje o capacidades y evaluar el progreso de las personas estudiantes. Al definir los resultados de aprendizaje deseados en términos de estos niveles cognitivos, las personas docentes pueden adaptar sus métodos de enseñanza y evaluación, para asegurarse de que los(as) estudiantes alcancen un entendimiento más profundo y desarrollen habilidades de pensamiento crítico.
La Taxonomía de Krathwohl
La Taxonomía de Krathwohl se centra en la clasificación de objetivos de aprendizaje en dos dimensiones principales: la dimensión cognitiva y la dimensión afectiva. La dimensión afectiva se refiere a las capacidades actitudinales, es decir, a cómo los(as) estudiantes desarrollan sus actitudes, valores y creencias. Los niveles afectivos de la Taxonomía de Krathwohl son los siguientes:
Recibir (Receiving)
En este nivel, los(as) estudiantes están dispuestos(as) a prestar atención y escuchar. Están abiertos(as) a la posibilidad de adquirir nuevos valores, actitudes y creencias, pero aún no los han internalizado completamente.
Responder (Responding)
En este nivel, las personas estudiantes comienzan a participar activamente en el proceso de aprendizaje. Muestran interés y responden de manera positiva a las ideas y valores presentados. Esto puede incluir la participación en discusiones, la voluntad de escuchar y considerar diferentes perspectivas, y la demostración de una actitud receptiva.
Valorar (Valuing)
En este nivel, el estudiantado comienza a internalizar valores y creencias. Desarrolla una apreciación más profunda por ciertas actitudes y valores, y comienza a construir sus propias creencias personales, en función de lo que ha aprendido y experimentado.
Organizar (Organizing)
En este nivel, los(as) estudiantes organizan y estructuran los valores y las creencias en un sistema coherente. Comprenden cómo sus valores se relacionan entre sí y crean un sistema ético o moral personal.
Caracterizar por un valor (Characterizing by a Value or Value Complex)
En este nivel, los(as) estudiantes han internalizado completamente un valor o conjunto de valores y los manifiestan en su comportamiento y toma de decisiones. Sus acciones y elecciones están influenciadas por los valores que han adoptado.
La dimensión afectiva de la Taxonomía de Krathwohl se utiliza para comprender cómo los(as) estudiantes desarrollan sus actitudes, valores y creencias a lo largo de su proceso de aprendizaje. Ayuda a las personas educadoras a diseñar estrategias de enseñanza y evaluación que fomenten el desarrollo de actitudes positivas y valores éticos en los(as) estudiantes, además de abordar las metas cognitivas.
Le invitamos a investigar y descubrir más sobre las taxonomías descritas y sus recientes actualizaciones, con el propósito de facilitar la identificación y generación de capacidades en sus diversos dominios: procedimentales, cognoscitivas y actitudinales; en función de propiciar el logro de competencias en la población estudiantil y la óptima planificación didáctica de las personas docentes, según la metodología para el diseño curricular vigente.